Así robaron a futbolista con promesas de jugar en el exterior



Miles de ilusiones y sueños son los que están detrás de cada joven que desea convertirse en jugador profesional de fútbol; sin embargo, este propósito puede fracasar, no por falta de talento o de ganas sino por intereses particulares que se encargan de destruir dichos sueños.

 

 

“Uno siempre tiene la ilusión de sacar a su familia adelante y ayudar a muchas personas. Yo lo que busco es seguir cumpliendo mi sueño…”. Así se refiere Edwin Alexander Triviño Motta, nacido en el Huila, cuando habla acerca de todo el sufrimiento que tuvo que padecer luego de haber sido estafado por el ‘empresario’ Orlando Charly Cadena.

A pesar de que actualmente Triviño Motta es jugador del Deportivo Ocotal de Nicaragua, el camino que tuvo que recorrer para lograr su objetivo no fue fácil. En mayo de 2013 empezó lo que él pensaba era el primer paso para cumplir su sueño, pero más adelante se convirtió en una completa pesadilla, gracias a las nefastas intenciones de un falso empresario que le prometió llevarlo a jugar en el Club Deportivo Chalatenango, un equipo de primera división del fútbol salvadoreño. “Él me prometió la posibilidad de poder ir al exterior a jugar fútbol, se reunió con mi familia y pues todo se veía muy bien, pero todo en esta vida tiene un precio, y el precio que él me comentó que tenía que pagar para poder jugar en ese equipo era de seis millones de pesos”. Gracias a la ayuda de su familia, Triviño pudo reunir la plata para realizar el viaje que le iba a ayudar a dar los primeros pasos profesionalmente en el fútbol.

“no podíamos comer tres veces al día sino solo una vez”

El 23 de mayo del mismo año, Alexander viajó al Salvador con una maleta cargada de sueños e ilusiones, las cuales poco a poco se fueron desvaneciendo en este país centroamericano. A su llegada, fue recibido por el “agente FIFA” Ricardo Sosa, quien lo hospedó en una casa hogar de su propiedad, allí estuvo alrededor de 15 días con dos jóvenes más que también fueron engañados. Luego de estos 15 días el apoyo económico por parte de Sosa se detuvo porque, le dijeron, Orlando Charry Cadena (su supuesto representante en Colombia) no desembolsó el dinero correspondiente a la manutención de Alexander. “Teníamos que sortearnos el desayuno, el almuerzo y la comida; no podíamos comer tres veces al día, sino solo una”. Esta fue una de las varias situaciones complejas que tuvo que vivir en el Salvador.

Actualmente, según el reglamento FIFA cualquier persona puede ser representante de un jugador; esta persona hace las veces de intermediador entre el club y el jugador para los asuntos económicos, comerciales y deportivos. Hasta hace tres meses era necesario presentar un examen con base al reglamento FIFA de transferencia de jugadores, pero ahora no es necesario ningún requisito para llegar a este cargo, lo cual se presta para que personas inescrupulosas como Charry jueguen con los sueños de futuras promesas del deporte rey.

A pesar de todo… SUEÑO CUMPLIDO

Durante año y medio en que Triviño no podía avanzar como futbolista y el dinero escaseaba cada vez más, este joven huilense tuvo que cumplir distintas labores, totalmente ajenas a las que un día se propuso. Carpintero y celador fueron los trabajos que desempeñó para poder sobrevivir en un país desconocido, pero a pesar de esto Triviño nunca renunció a la idea de ser futbolista pues mes a mes se presentaba a distintas pruebas en varios equipos, hasta que finalmente todo giró a su favor y conoció a Oliver Sánchez, quien sí era verdaderamente un empresario y lo llevó por fin a cumplir en Nicaragua su sueño de ser jugador profesional.

 

Fabián Ramírez
Redacción Deportes, Revista Entre Líneas

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