Bob Dylan: múltiple e infinito

Durante el marco de la trigésima Feria Internacional del Libro de Bogotá hubo un espacio dedicado a celebración del permio Nobel de literatura otorgado a Bob Dylan, un hombre que logró romper el techo de cristal que separaba al premio de los artistas multidisciplinarios.

En Corferias, a las afueras de la Carpa VIP había una fila interminable, todos las personas que pasaban por ella preguntaban para qué se estaban formando, unos se unían al saber que se trataba de una celebración al Nobel de literatura de Bob Dylan; otros seguían de largo mientras sus rostros reflejaban un claro desconocimiento del hombre de las infinitas maneras, del compositor, el director, el guionista, el escritor, pero sobre todo del músico que rompió fronteras al convertir en música su poesía, esa que lo catapultó a la fama.

Carolina Sanín, escritora, docente e investigadora, no escatimo en halagos a la obra y legado de Dylan, a quién llamó el “hombre de las Américas” refiriéndose a la multiplicidad e infinita capacidad de llevar su música a todos los rincones del continente y del mundo entero. “Lo identifico como humanista, es decir, con la capacidad de ser de muchas formas”.

Jacobo Celnik, comunicador social, gestor cultural y aficionado al rock destajó a Dylan en tres formas de ser durante su carrera como artista, ya que encasillarlo como “músico” es no solo improcedente sino un insulto a quien decidió ser otros para descubrir cada centímetro de su talento, de su genialidad y de las fronteras de lo artístico y musical.

Entre Líneas aprovecha la celebración que se le hizo a éste referente artístico de gran parte del siglo XX y XXI para hacer un breve repaso por algunos de sus momentos musicales, todos ellos marcados por décadas de grandes cambios sociales y artísticos.

Los 60’s.

Un periodo prolífico para Dylan. Durante este tiempo su música está impregnada de referencias religiosas lo que lo convierte en un personaje inquietante, a tal punto que hasta los más escépticos escuchan su música sin notar si quiera que la misma está cargada de referencias al antiguo testamento.

Los 70’s

Durante este periodo las canciones de Dylan relatan sus historias de vida, de lo que le pasaba y pensaba, sin duda su discografía durante este decenio es un viaje a través de su vida llena de desamores con mujeres, disqueras y hasta managers. Tras no asistir a Woodstock, el festival de música más importante de Estados Unidos, decide escribir.

Los 80’s

Dylan se destaca durante este periodo por no prestar su voz para alentar o increpar ninguna causa ni partido político, lo cual no impidió que muchas personas y movimientos políticos tomaran algunas de sus canciones como himno de lucha o referente. Dylan, astutamente, se desligó de todo activismo, de la fama y sobre todo de la política internacional, tan hablada y comentada durante ese tiempo.

Esto sumado al hecho de que Dylan ha rescatado una tradición que parecía extinta: la musicalización de los poemas para convertirlos en canciones.

 Celebrando a Bob Dylan.

La academia no falló al otorgarle el premio de literatura a Dylan pues entendió su experimentación con el lenguaje a través de la canción americana, lo que creó una obra fonética que, por lo difícil de revelar se ha convertido en un misterio que sigue encantando a millones de personas alrededor del mundo. Esto sumado al hecho de que el norteamericano ha rescatado una tradición que parecía extinta: la musicalización de los poemas para convertirlos en canciones.

Todos los seres humanos somos de infinitas maneras, Dylan sin duda es muestra de ello convirtiéndose en múltiple e infinito; el artista pudo conectar uno de los premios literarios más prestigiosos del mundo con una larga tradición musical atravesada por distintos géneros: folk, rock, góspel. Al final fue Dylan el que pudo hacer que resonara un mensaje: la literatura es mucho más que la escritura de novelas.

Esteban Cruz

EstebanCruz@entrelineas.co

Redacción cultura