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16/02/2015

Central Park, ciudad de Nueva York. El clima es perfecto y son las cinco de la tarde. Él ha planeado este momento durante todo el invierno. Ella llega a la cita con algo de ansiedad y un poco de nervios. Es 14 de febrero. Cuando se ven se saludan normalmente como cualquier día, pero de repente él le entrega una flor e inmediatamente después sellan su compromiso con un beso profundo.

Bueno, te has preguntado alguna vez la historia que hay detrás de esa flor y de las otras quinientas millones que se exportan en tiempos de San Valentín desde nuestro país a Estados Unidos y Canadá, una industria de más de cuarenta años que está valorada en más de mil millones de dólares. Una cifra importante, y cómo no, si venden el motor y la belleza del amor, las hermosas rosas.

Quién se podría imaginar que detrás de una rosa hermosa, cortada finamente y con esos pétalos brillantes hayaespacio para decir algo feo. Pues si, detrás de cada una de estas rosas hay muchas historias y no precisamente de San Valentin. Son las historias de miles de trabajadores, en la mayoría de los casos madres cabezas de hogar, que inician su jornada laboral muy temprano en la madrugada cuando aún no sale el sol y en la mayoría de los casos termina cuando el astro ya se ha ido a descansar.

Hace relativamente poco, al inicio del año, era muy común encontrarse por las calles de Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza (es decir toda la Sabana de Bogotá) con un carro perifoneando lo siguiente: “se necesita personal con o sin experiencia para trabajar, vinculación inmediata, todas las prestaciones de ley”. Al escuchar esto mi primera impresión fue ¡qué bien!y ¡la gente quejándose por desempleo! pero lo raro fue cuando día tras día el carro seguía pasando y pasando, inmediatamente pensé: pero ¿qué pasará con esas  empresas que no llenan sus vacantes?

Entonces me puse en la tarea de estudiar el mundo de la industria floricultora en Colombia. El primer dato que me sorprendió fue los dividendos de este gremio, que  como ya lo mencionamos es una industria de mil millones de dólares, pero hubo otros datos que me sorprendieron y no gratamente. Lo primero que tenemos y debemos decir es que esta industria parece anclada en el pasado, las condiciones laborales de los cientos y cientos de trabajadores son escasas e ínfimas. Solo para ilustrar un poco este asunto quiero pensar que la historia que me contó alguien que conocí este fin de semana, es solo eso una historia. Entre chiste y chanza,un amigo muy colaborador y un gran ser humano, con un pequeño problema cognitivo casi imperceptible, dijo que en temporada tuvo una jornada laboral de casi dos días continuos, que solo durmió dos horas. Insisto, quiero pensar que esto fue eso solo una historia.

Detrás de cada rosa que regalaron los novios en San Valentín o nosotros el Día de laMadre hay un trabajador que tiene que cumplir un horario de trabajo extenuante, en la mayoría de los casos de pie y debajo de los plásticos que últimamente han adornado nuestra Sabana de Bogotá. Dentro de este gremio hay diversos oficios, desde cortar la flor, organizarlas, desyerbar, hacer ramos y demás. Hasta acá todo normal. Lo anormal está en las tasas de rendimiento que les exigen a cada trabajador, tasas muy altas, solo por tener un referente lo que hoy hace un solo trabajador hace veinte años lo hacían tres. Y cómo no no si según cifras oficiales LAN entre el 19 de enero y el 8 de febrero importó más de 200 millones de flores, algo así como 16 millones de ramos, viajaron 170 aviones de carga, un promedio de 10 diarios, en la ruta Bogotá-Miami.

Bueno, hasta acá, aunque alarmante la cosa, digamos que dentro de la normalidad en un país con escasez de trabajo y ante esta crisis económica cualquier trabajo es una bendición, dice la abuelita, pero lo realmente preocupante consiste en la persecución sindical que se ejerce de frente contra los líderes de los pocos sindicales que se destacan en este gremio. Las grandes empresas usan estas organizaciones sindicales como fachadas para obtener sus registros calificados y tener la posibilidad de importar. Se han inventado nuevas formas de sindicalización falsas como pactos colectivos y demás eufemismos, quienes están allí en últimas terminan siendo amigos de los dueños y el trabajador de a pie, solo y desprotegido.

 

 

 

foto tomada de:http://www.manzanamecanica.org/

No quiero desconocer las utilidades que seguro este gremio le deja al país, ni mucho menos negar que es una fuente de empleo ante la falta de opciones reales y de calidad en la Sabana de Bogotá. Sueño que un día se reinviertan un poco de las ganancias de este próspero negocio en la calidad y bienestar de los trabajadores de este gremio. Seguro detrás de cada flor ttendríamos a una familia feliz donde los padres e hijos se pueden ver entre semana con horarios sensatos, donde todos tengan la posibilidad de acceder a los derechos de salud y educación en igualdad y tantas otras cosas. Seguramente en este sueño el margen de las ganancias se reduciría,pero este trabajo sería más digno y cumpliría el ideal de los liberales de la revolución industrial de ocho horas de trabajo, ocho horas de recreación y ocho horas de descanso.

Por: Diego Alejandro Rangel S.

Revista Entre Líneas. Opinión