Se hunde el Complejo Acuático en Bogotá

Fuente: Filming Bogotá

Entre Líneas conoció de ciertos problemas estructurales que están afectando al mayor complejo acuático de la capital colombiana. Hablamos con los arquitectos que diseñaron los planos, con los ingenieros que participaron en la construcción del mismo, con el IDRD y otras fuentes que contribuyen a entender este problema. ¿Se cerrará el complejo?

El complejo acuático Simón Bolívar fue inaugurado en el año 2005, es una edificación relativamente reciente si se compara con otras que también posee el IDRD. Se construyó sobre lo que era un relleno de desechos sanitarios, junto al Parque de Los Novios sobre la Calle 63. La obra fue diseñada por la firma de arquitectos Arias Serna Saravia, aunque vale aclarar que en dicho proceso también participaron los ingenieros Alfonso Uribe (suelos), Luis Guillermo Aycardi (estructura) y Armando Palomino (estructura). La inversión fue de 21.130 millones de pesos.

Hace unos meses se iniciaron, sobre el sector oriental del complejo, específicamente donde se ubican las piscinas más importantes, unas obras que llamaron la atención puesto que, a pesar de ser externas, no demuestran ningún tipo de trabajo sobre la estructura del recinto (pintura, cambio de lozas en las paredes, etc.); es por esto que Entre Líneas se dio a la tarea de averiguar qué finalidad tenían las mismas, y nos encontramos que su importancia era muchísimo mayor a la imaginada, ya que de las obras que se realicen depende el futuro de la edificación.

Desde hace algunos años se sabe que el suelo en ese costado presenta un asentamiento, es decir, el terreno ‘cede’ bajo la presión y el peso mismo de la obra terminada. Es una situación normal siempre y cuando no afecte la estructura de manera irreversible y la falla se encuentre dentro de límites razonables, los cuales varían dependiendo del terreno que sirvió de base; en este caso, como la obra fue construida sobre un relleno sanitario, su asentamiento sería mayor que el de una construida sobre concreto.

Sin embargo, esta situación amenaza con llevar al cierre definitivo del complejo pues, de continuar, puede afectar la estructura de las piscinas, tal como nos lo explicó su administrador, Jaime Castillo: “hay un riesgo grande de que se fracturen las piscinas si el terreno sigue cediendo; de suceder, hay que cerrar el Complejo de manera definitiva. Es por esto que las obras externas que se realizan son para evitar un daño irremediable”.

Entre Líneas habló con el ingeniero Luis Guillermo Aycardi, quien hace unos seis años fue contactado por el IDRD cuando empezó el problema. El ingeniero indicó a este medio que “el asentamiento es fruto de una irregularidad en el suelo que no se podía prever al momento de la construcción porque uno ‘desde arriba’ no puede saber si un terreno es irregular o no”. Así mismo, aseguró que “es una situación que puede parar naturalmente o no hacerlo. En ese momento no se hizo nada al respecto, luego yo me aparté del proyecto y nunca me enteré de si finalmente lo intervinieron, creo que no”.

Arias Serna Saravia comunicó a Entre Líneas que ellos no tienen ninguna responsabilidad en dicho asentamiento ya que, si bien fueron los encargados del diseño, no estuvieron involucrados en el proceso de construcción como tal del centro deportivo “Nosotros diseñamos el proyecto ya que nos ganamos la licitación por sorteo, de llevarlo a cabo se encargó un consorcio X. Entregamos los planos al IDRD una vez finalizados y ahí nos separamos del tema ya que no nos correspondía”.

Indagamos a los arquitectos con el fin de conocer si pudo haber algún error por la distribución de los pesos en el diseño, puesto que, evidentemente el costado oriental es, de lejos, mucho más pesado que su opuesto. La respuesta fue que “no es algo tan sencillo como la distribución de los pesos y ya, nosotros entregamos los planos y los ingenieros son los encargados de calcular el proyecto para evitar fallas estructurales o situaciones como la que se presenta hoy en día”.

(Lo invitamos a ver los planos del Complejo Acuático Simón Bolívar: http://www.construdata.com/BancoMedios/Documentos%20PDF/planosarquitectonicoscasb.pdf)

Este medio se comunicó con el IDRD para escuchar su opinión al respecto, y nos comentaron que “efectivamente, se realizaron unas obras en el Complejo este año, que consistieron en limpieza, mantenimiento y cambio de parte de la cubierta del complejo acuático, mantenimiento en la iluminación, que incluye lámparas y tableros eléctricos; así mismo, suministro e instalación de losas en las piscinas. Al finalizar los trabajos en la cubierta, se realizó además cambio de cielo raso. Estas reparaciones tuvieron un costo total de 660 millones de pesos.”

Sin embargo, la fuente al interior del IDRD añadió que no tenía conocimiento sobre las obras a las que nos hemos referido a lo largo de esta alerta informativa y nos sugirió comunicarnos con Jaime Castillo, el administrador ya citado, quien confirmó que “sí, entre marzo y junio de este año se realizaron estas reparaciones internas, adicional a las obras que se llevan afuera y que buscan estabilizar el terreno”.

Entre Líneas intentó comunicarse también con Alfonso Uribe, el ingeniero de suelos presente en la construcción de la obra, para conocer su versión sobre la falla presente en el terreno, de la cual (se le acusa) debió haberse encargado; tras intentarlo varias veces, fue imposible establecer comunicación alguna.

Ana Ruiz
Redacción Deportes

1 Respuesta

  1. Hola: Genial el artículo, te felicito.

Agregar comentario