Paintball: Un deporte en busca de reconocimiento

Fuente: Rinhos Paintball

Aunque muy lejos de ser reconocido, gracias a la pasión y lucha de unos cuantos, el Paintball en Colombia ha conseguido participaciones internacionales e incluso, se busca la creación de una liga profesional en el país. El camino es más duro de lo que se cree.

El paintball, o como se llamaría originalmente: National Survival Game, comenzó hacia el año 1976, como un juego de caza entre dos amigos: Hayes Noel y Charles Gaines, quienes volvían a casa hablando de su reciente viaje a África. Curiosos por recrear la experiencia de la matanza de animales, deciden crear un juego donde fuera posible acechar y cazarse uno al otro.

En el paintball los participantes usan marcadoras y armas, llamadas así por haber sido usadas en granjas ganaderas para marcar a los animales y árboles. Estas son accionadas por aire comprimido, CO2 y otros gases, que disparan pequeñas bolas llenas de pintura a otros jugadores. Contrario a lo que se piensa, es uno de los deportes más seguros al aire libre, y que, además, requiere de una gran capacidad para la generación de estrategias.

En Colombia se practica esta disciplina en abundancia gracias a la gran cantidad de centros recreativos que lo ofrecen; pero pocos han logrado hacerlo de forma profesional y, además, logrando participaciones importantes, tanto a nivel nacional como internacional. Uno de los pioneros del Paintball a nivel nacional es Andrés Suarez, que ha hecho de este deporte su vida, logrando ser uno de los mejores jugadores del país. Ha sido campeón en diferentes competiciones como: Central florida USA, Circuito suramericano de paintball (CSP) y Campeón Nacional de Circuito Colombiano de Paintball (CCP).

Es también el fundador del equipo ‘Piel Rojas’, con el que ha cosechado los títulos Campeones Latinoamericanos, tercer Ranking Mundial y Campeones Suramericanos 2012. En el 2013, tuvo la oportunidad de estar en el ‘Dream Team’, donde llegan solo los mejores jugadores de Latinoamérica. “El paintball se siente en la sangre, en él se llora, se sufre, se gana, se pierde, lo que siento por este deporte es una sensación inefable, no hay palabras que puedan describir esta emoción. He hecho del paintball mi vida y por eso no obstante de los títulos personales, cree Rhinos Paintball” afirma Suárez en una crónica hecha por él mismo.

Desafortunadamente, una lesión en la pierna derecha lo alejó de la práctica profesional de esta disciplina, algo que no lo detuvo, pues lo impulsó a seguir con su proyecto empresarial: “tuve la idea de bajar los precios y hacerlo más masivo para que la gente pudiera entrar al deporte” comenta Suarez.

En el 2015, se conoció la noticia sobre la iniciativa de crear la Liga de Paintball de Bogotá, proyecto que “busca que este deporte crezca en nivel y pueda ser reconocido”. Sin embargo, el objetivo parece lejano. Según Suarez “falta muchísimo para que el paintball sea reconocido, y eso es debido al tema del juzgamiento. Si tú te das cuenta, en todos los deportes reconocidos las reglas son exactas, en cambio en el Paintball las reglas varían y no se puede tener un juzgamiento, además cambiaría el movimiento del juego si se mete un juez o si lo están siguiendo a uno”. Aun así, en el país se juegan válidas de este deporte como aficionado, donde también, asisten equipos de otros países Latinoamericanos.

Así como Andrés, muchos empiezan con el impulso de la pasión que sienten por su deporte y, con sus propios medios, luchan por participar y hacer crecer más la disciplina. “Actualmente existe un equipo de Pereira que es admirable porque a donde van ganan, se llaman ‘Wild Dogs Latinoamerica’ y reunieron a jugadores de varios países como Argentina, Ecuador, Puerto Rico…y se encuentran jugando las válidas de EE. UU. (Avaladas por la NXL)”. El paintball sigue creciendo independiente, y aspira a seguir contagiado aficionados para disfrutar de la adrenalina que los mueve, así como el compañerismo que hace falta para incrementar los equipos y sacar adelante al deporte en el país.

Es por esto que, por ahora, Andrés sigue enfocado en sacar adelante su empresa y aportarle al Paintball desde otra perspectiva, puesto que ya le apuesta a su nuevo objetivo deportivo: Juegos Olímpicos de Tokio 2020 Sueña con participar y ganar medalla en la modalidad de Tiro con escopeta: “es más, hasta tengo tatuados los aros olímpicos en el brazo para acordarme todo el tiempo, hasta me he soñado recibiendo la medalla”, cuenta emocionado. Gusto que heredó de su padre y abuelo antes de iniciar con el Paintball y de donde afinó la puntería con la que busca arrasar, así como lo hizo en las canchas.

Andrea R. Pérez

andrearojas@entrelineas.co         

Redacción Deportes

1 Respuesta

  1. Entre todos, empresas del sector, jugadores y campos de paintball, conseguiremos que algún día sea reconocido como se merece.

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