Festivales techno: un espacio en crecimiento

Fuente: The Hindie Corporation

Estamos en un momento en el que abundan más que nunca los festivales de música electrónica, tanto en Colombia como en el mundo. ¿Qué ha cambiado para que crezca tanto esta industria en nuestro país?

Hace 7 años, nació el Festival Estéreo Picnic. En ese momento, era el único festival que se realizaba en el país que apuntaba a integrar diversos géneros musicales como el indie rock, el hip hop y la electrónica. En ese entonces, la escena electrónica colombiana no era tan grande como lo es ahora, pues en los últimos años ha habido un boom de clubes, eventos y hasta festivales dedicados exclusivamente al techno.

Uno de estos es el Baum Festival, llevado a cabo por los socios del Baum Club, entre quienes figura Cheo Cubillos. Aunque este es el club de techno y house más reconocido del país, pasar de organizar fiestas en un sitio a organizar todo un festival es un reto muy grande. “Lo más difícil es delegar la cantidad de funciones que tiene un festival, desde el que se encarga de la salud y los bomberos, hasta cómo queremos que esté la comida y el mapa. Hay que delegar toda la producción de campo”, explicó Cubillos, en el marco del evento “De Beat al BOmm”, realizado en el Bogotá Music Market de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Baum abrió sus puertas en el 2013 y recientemente el club hizo una remodelación, para concentrarse en presentar eventos y artistas especiales, más allá de simplemente la misma fiesta de jueves a sábado. Con la motivación de ofrecer eventos característicos y especiales también nacieron el Baum Festival, que lleva tres ediciones, y el Baum Park, que lleva dos en Bogotá y una en Medellín, realizada este año. En octubre se realizará por tercera vez el Festival Tatacoa, en el desierto del norte del Huila, en unión con el colectivo Neiva Underground. Al unirse con el club bogotano, el Festival Tatacoa ha adquirido mayor resonancia, mejor organización y hasta un mejor line-up.

Sobre este último punto, tanto Cheo Cubillos como Miguel Lega, fundador de The Hindie Corporation (THC), resaltan la importancia de adquirir experiencia organizando fiestas desde eventos pequeños que poco a poco vayan creciendo. The Hindie Corporation es la empresa encargada de organizar eventos como Off Week y las fiestas Sylum, que han realizado en Bogotá desde el año pasado. THC nació hace 6 años y comenzó haciendo fiestas pequeñas, en bodegas, de 300 personas. “Queríamos llenar un vacío que sentíamos que existía en la escena de la electrónica colombiana. Mi socio y yo ya hemos hecho eventos como Off Week Bogotá, que es una semana de conversatorios, además de fiestas y raves, junto a Off conciertos, quienes realizan la fiesta de remate del Estéreo Picnic", explica Lega, quien además es DJ residente en Baum hace cuatro años. Y cada vez hay más empresas en esta industria: Off conciertos, junto a Trazendence, realizará también el festival Cometas & Techno en agosto en Villa de Leyva.

Además de que a nivel mundial el movimiento de los festivales ha crecido, en Colombia también hubo un cambio en la motivación que sentían las personas al salir de fiesta. Como recuerda Lega, “hace unos años, se asociaba la fiesta electrónica con todo el mundo narco. Hoy en día eso ha cambiado, nosotros promovemos la cultura, la unión, la música. Creemos en eso, que la gente se une al movimiento porque se están haciendo las cosas por buenas razones”.

Y aunque hemos avanzado mucho y cada día hay más festivales de este estilo y en más ciudades del país, aún hay mucho por hacer. “Hay que ofrecer más experiencias, un festival es mucho más que un buen line-up, dos carpas y unas pantallas. Se le puede dar mucho más al público”, opina Lega, ya que la motivación de todos estos realizadores es, a fin de cuentas, ofrecerle a los asistentes un espacio para que se liberen, para que bailen, para que salgan de su vida cotidiana. En países como Alemania y Suecia, el techno se ve como un espacio para salir del estrés del día a día, no es una parte estigmatizada de la sociedad. Esto es lo que empresas como THC le ofrecen al público colombiano.

El crecimiento de esta industria no habría sido posible sin el público, que también ha ido aumentando significativamente. Tanto Miguel Lega como Alejandro Carranza, organizador del Storyland, están de acuerdo en que el público ha crecido estos años: es un público más educado, que se ha dado cuenta de que alrededor de estas fiestas hay toda una cultura, que han comenzado a amar el techno. A fin de cuentas, todo se resume en lo que explicó Carranza en la charla “Del Beat al BOmm”: “Un festival no es sólo de las personas de Baum, o nuestro. Un festival es del país, de cada uno de los que van. La invitación es a apoyar estas iniciativas, que generan industria, apoyan los artistas locales, y es un espacio de todos”.

Ana Lucía Barros
Redacción Cultura

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