El boom de los efectos visuales en el país

Fuente: The Art of Visual Effects

La postproducción de las películas es, ahora, igual o más importante que la grabación en sí misma. En Colombia es una industria que está despegando.

Actualmente, la industria del cine involucra mucho más que simplemente filmar las escenas y cortar las tomas. Es en la postproducción donde la verdadera magia ocurre: los colores se arreglan, se mezcla lo que se filmó con lo creado a computador, se crean los efectos visuales. Este paso es tan importante que junto al sueldo de los actores, se llevan entre el 50-80% del presupuesto de una película, mucho más de lo que cuesta la grabación en sí misma.

Este proceso es bastante complejo y se divide en varios departamentos. Por ejemplo, si en una película hay criaturas o animales, requiere primero que alguien lo modele, que alguien le ponga un “esqueleto” para que después pueda ser animado, que alguien anime el animal, etc. Todo esto sólo para una toma de un animal moviéndose, que puede durar unos pocos segundos.

Otro departamento son los efectos ambientales, que se encargan de crear “el clima” de las escenas en las películas, y lo hacen mediante Photoshop y uso de una malla 3D, con lo que se crean gráficos. Posteriormente, siguen los departamentos de “Lay-out”, donde se organizan los elementos que van en cada escena (el tamaño de cada cosa, su posición y demás), y de Iluminación, en donde le ponen la luz correspondiente a cada escena editada. El último departamento por el que pasa cada escena antes de que el producto salga es  composición, aquí es donde se integra lo creado en los anteriores departamentos con lo que está grabado en cámara.

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Ahora bien, la idea de los efectos visuales es que sean fotorrealísticos, que parezcan “casi parte de la realidad”. Aunque hay un cruce entre animación y efectos visuales, pues utilizan las mismas técnicas, son cosas distintas. La animación no está limitada por la realidad, mientras que los efectos tratan de “realzar lo que ya se grabó”.

“Para quienes estén interesados en trabajar en esto, lo más importante es tener un portafolio donde se muestre los intentos que se hayan hecho.  A nivel mundial, las principales universidades para estudiar son Escape Studios y Bournemouth University. Pero el portafolio hace todo mucho más fácil”, explica Hernán Darío Barros, graduado de Cine y Televisión en la Universidad Nacional, y de Efectos Visuales y Animación en Escape Studios. Recientemente, fue miembro del equipo de Moving Picture Company, que realizó los efectos visuales de la película ganadora del Óscar a Mejores Efectos Especiales el 2017, El libro de la selva.

Contrario a lo que se podría pensar, el principal sitio para realizar los efectos visuales de las películas no es Hollywood sino Londres. “Hay dos razones por las que esto pasó: la primera es por Harry Potter, pues una de las condiciones para la venta de los derechos era que todo se realizara en Reino Unido, y la segunda por una ley del gobierno de Tony Blair, que estipula que si una empresa realiza la postproducción en Londres, se le devuelve el 20% de lo que invirtió”, dice Hernán Darío Barros.

En Colombia, actualmente hay una ley muy similar, que busca estimular el desarrollo de esta industria en el país, firmada por Juan Manuel Santos en el 2012. Consiste en que el Gobierno se compromete a devolver a las productoras extranjeras hasta el 40% de los costos de los servicios contratados en Colombia, y hasta el 20% de lo invertido en alojamiento, transporte y alimentación.

Aunque es una industria a la que aún le falta crecer, María Fernanda Corcho, directora del departamento de Iluminación en ILM (Industrial Light & Magic, empresa líder en este campo) piensa que es un buen primer paso. “Durante los últimos años sí he empezado a ver más oportunidades por el lado del cine de animación gracias a los incentivos y apoyo de diferentes entidades para los realizadores. En Colombia se ha desarrollado más el cine de animación, pero hay mucho talento también en la parte de efectos visuales, la parte de compositing ha tomado mucha fuerza por ejemplo.” Resalta también que ahora hay más opciones para estudiar estas carreras en el país, pues tanto ella como Hernán Darío tuvieron que hacerlo en el exterior. Como afirma María Fernanda, “es un gremio aún pequeño y sólo grandes empresas como Caracol tienen un departamento sólo para efectos visuales. Aún falta camino por recorrer, falta infraestructura y capacitación, pero definitivamente hay potencial”.

Ana Lucía Barros
Redacción Cultura

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