De las “taquillas” del Bronx al escenario del Hard Rock



Foto: 3MINDS

Entre Líneas estuvo en el concierto de Fénix, agrupación conformada por ex habitantes del Bronx rehabilitados por el IDIPRON, en el Hard Rock Café de Bogotá, de la mano de la Fundación ANNA en el evento de recaudación de fondos "Give me five", una muestra de que "el diablo" puede ser derrotado con música. 

“En el Bronx nos decían ‘disidentes’, ahora como agrupación somos Fénix, pero yo no estuve cuando escogieron ese nombre… No me gusta, me hubiera opuesto” es la respuesta de Jason al preguntarle por el nombre de la agrupación de la que hace parte con Ricardo y Julio. Ninguno supera los 30 años de edad y antes de la intervención estatal del 28 de mayo en el Bronx, si bien ya se conocían por compartir allí, nunca pensaron que en el centro IDIPRON que los recibió se fueran a encontrar y con el tiempo llegaran a formar una agrupación musical, que según Julio busca “llevar un mensaje de transformación (…), de testimonio” para que otras personas en condición de calle puedan ver en ellos un caso de éxito en la lucha por derrotar a lo que Jason llama “el diablo”, una amalgama entre drogas y licor.

Julio, guitarrista de 28 años, luce impaciente mientras mira al escenario del lugar, donde estará tocando en breve; para él, “Hard Rock Café es una plataforma de lanzamiento a nivel local y nacional”. Jason, baterista de 30 años, por su parte cuenta que a pesar de no llevarse muy bien con la religión, empezó a tocar en una iglesia. Ricardo, bajista y percusionista de 29 años, esboza una sonrisa al escuchar decir esto a quien en el pasado fuera su amigo de calle y con el que cultivó una amistad en tres cuadras ahora extintas.

 

Ayuda tripartita

Wilfredo Grajales, director general del IDIPRON (Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud) y Giovanni Cook, responsable de la UPI (Unidad de Protección Integral) La Rioja, donde se desarrollan habilidades músicales, y de la que hacen parte nuestros tres artistas, hace énfasis en la inclusión de personas en condición de calle a la sociedad. “La habitabilidad de calle no es de marcianos, es de personas que han pasado por estos escenarios (…) Estas personas tienen mucho talento que mostrar”, comenta Wilfredo destacando el papel que tuvo la Fundación ANNA, de intercambio cultural, y el Hard Rock Café en el proceso de re socialización no solo para Julio, Ricardo y Jason sino para los otros 17 jóvenes de esta UPI; tras la intervención en el Bronx, entre 800 y 1000 jóvenes reciben ayuda del IDIPRON. “Es una invitación para que la sociedad deje de marginalizar y empiece a incluir (…) y me parece ejemplar lo que Hard Rock está haciendo al abrir estos espacios”, concluye el director del IDIPRON. Giovanni, por su parte, exhorta a la sociedad en general a propiciar más espacios como estos e invita las familias a no dar la espalda a sus miembros en proceso de re socialización, dado que el acompañamiento familiar es un pilar vital para el éxito del proceso.

“Hard Rock es una compañía, por regla general, inclusiva. Acá el lema general es ‘amar a todos, servir a todos’, ‘todos somos uno’ y eso es real”, destaca Natalia Carreño, gerente de Hard Rock Café. Al preguntarle si se seguirían abriendo más espacios como estos responde: “este es un sitio totalmente inclusivo, mal haría yo en decirte que no” y prueba de ello es que además de abrir el espacio musícal ha empleado a Julio y otros jóvenes de la UPI.

Fundación ANNA, como puente, permitió que, al presentar su talento, nuestros tres artistas llevaran un mensaje de prevención ante el flagelo de las drogas y el licor.

 

Sentí la necesidad de ayudar

“Mira yo este año me di cuenta que me estaba yendo muy bien (…) y sentí la necesidad de ayudar” es la respuesta de Mariana Salazar, coach vocal de artistas de talla internacional como Andrea Echeverri y colaboradora en “La voz teens” y quien encuentra en la música el pretexto ideal para ayudar a personas en situación de calle a reincorporase a la sociedad. Asegura que lo más difícil del proceso es entender las emociones, comportamientos y actitudes de las personas en re socialización, pero es enfática al mencionar que la gratitud que da poder ver a una de estas personas salir adelante no tiene comparación alguna. Continuará ayudando, mientras le sea posible, a más personas, que, como nuestros tres artistas, lograron brillar con su apoyo y, sobre todo, paciencia.

 

Mantenerse limpio

Si en algo coinciden nuestros tres artistas es que la música es un antídoto frente a la necesidad compulsiva de querer consumir droga o algún tipo de licor. Día a día trabajan por apartar de ellos a través de este canal cualquier tipo de pensamiento y deseo que los lleve a recaer, y aunque el trabajo intrapersonal es exclusivamente de ellos, es necesario resaltar que la música, como canalizador, les ha permitido llegar lejos. Jason agradece todo el acompañamiento institucional, destacando que durante su proceso todos y cada uno de los funcionarios (psiquiatras, psicólogos, profesores y mentores) han tenido la paciencia, el temple y sobre todo la esperanza de que toda persona que quiera salir de su condición de calle puede hacerlo, pero hace enfásis en que reincorporarse a la sociedad es solo el principio, pues mantenerse “firme” es el reto de todos los días.

Sea cual haya sido el resultado de la intervención del pasado 28 de mayo en el Bronx, sean cuales sean los argumentos que defensores y detractores de la medida expusieron en los medios, estas dos horas de música e intervenciones por personas que hace no más de seis meses deambulaban por tres cuadras ahora extintas demostraron que “el diablo” con música puede ser derrotado… y sin necesidad de cantar el credo al revés.

 

Esteban Cruz
Redacción Entre Líneas

Escenario Give Me Five
Artistas Give Me Five

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