Prueba BMW 218i Active Tourer, la “Mom´s van” dinámica



Foto: revistadelmotor.es

BMW siempre se ha caracterizado por desarrollar vehículos de tracción trasera, donde siempre prima la satisfacción al volante y es inusual que una marca con un legado y tradición de este tipo, se lance a un segmento que tal vez no se esperaban los entusiastas de la casa alemana.

 

Entre Líneas estuvo probando la mom´s van de BMW

El serie 2 Active Tourer se puede decir que es la oveja negra de la familia, es el primer BMW en tener tracción de la ruedas delanteras y usar un motor de 3 cilindros y además el primer MPV en la marca Alemana, así que nos pusimos en la tarea de saber si un BMW con estas características aun puede trasmitirnos el “Driving pleasure” que la marca promete en sus vehículos.

El serie 2 nace en el 2014 como la versión coupe  y cabriolet del serie 1 (probado anteriormente), pero en este caso, el vehículo que paso por nuestras manos, es otra versión del serie 2, el Active Tourer, un MPV compacto (Monovolumen compacto), un vehículo que comparte su plataforma con el MINI Clubman, por lo cual está diseñado para tener tracción delantera y un motor con una ubicación transversal (No longitudinal como era la costumbre de la marca).

Este vehículo nació con la idea de poder llegar a nuevos clientes, ya que hasta el 2014, el único vehículo en este segmento de las MPV Premium era Mercedes-Benz con el Clase B.

El interior para toda la familia

Al entrar al habitáculo, nos encontramos que la posición de manejo es un poco más alta de lo acostumbrado en otros BMW, ya pasa a ser un poco más cómoda que deportiva, esto con el fin de tener una mejor visibilidad y mejorar favorecer los trayectos largos. Las sillas son en Sensatec, con un buen ajuste lateral y una sujeción muy buena. El timón que tiene es graduable en altura y profundidad por medio de una palanca que está debajo del volante. La perilla que encontramos en la transmisión no es un "joystick" como si la hay en la mayoría de modelos de BMW, sin embargo es la misma que usa el MINI Cooper y BMW X1 en donde el recorrido de la palanca se hace completo para llegar a la posición deseada.

En cuanto a entretenimiento, cuenta con una pantalla de 6.7 pulgadas denominada "iDrive" en la cual encontramos toda la información del vehículo, como consumos, próximos mantenimientos, niveles de fluidos, temperatura, y así mismo, cuenta con conexión USB, Aux y Bluetooh, radio FM y Am, y todo este sistema de entrenamiento está complementado con 6 parlantes los cuales dan un sonido de gran calidad pero no mucha potencia.

En las plazas posteriores se pueden acomodar fácilmente 3 adultos sin ningún problema, puesto que ya no encontramos el túnel de transmisión típico de un vehículo RWD. Para quien escribe estas palabras, al estar en una de las sillas de la parte posterior el espacio de las piernas respecto a la silla delantera es generoso y el espacio que hay entre cabeza y techo es perfecto. Así mismo, encontramos anclajes ISOFIX, algo que no podría faltar en una MPV.

Familiar, cómodo, pero dinámico

Este modelo familiar,  cuenta con motor 3 cilindros de 1500 c.c, que suena poco para un vehículo de BMW, pero en realidad es capaz de entregar 134 caballos de potencia y 220 Nm de torque, capaz de llevarnos de 0 a 100 km/h en 9.2 segundos, que gracias a su Single-Scroll Turbo nos puede seguir llevando hasta una velocidad tope de 205 km/h. La transmisión a la cual esta acoplado este motor, es de 6 marchas hacia adelante con opción de manejo secuencial y una marcha hacia atrás.

Una vez en marcha, se evidencia que la aceleración no es tan progresiva como a lo que nos tiene acostumbrados la marca, sin embargo se desenvuelve de una manera muy ágil en ciudad y en carretera. Ahora bien, la suspensión es muy cómoda para trayectos largos y usos citadinos en donde es capaz de absorber muy bien las irregularidades del camino, y es aquí donde BMW se concentró más para no perder el Driving Pleasure, pues a pesar de que nuestro vehículo de pruebas no contara con una suspensión deportiva, esta es capaz de manejar muy bien las inercias de la carrocería y llegar ofrecernos una confianza y un sensación deportiva al momento de acercarnos a una curva.

Al igual que el 118i probado anteriormente, contamos con tres modos de manejo, Eco Pro, Confort y Sport. Definitivamente hay una gran diferencia entre estos modos al momento de estar al volante, en Eco Pro podemos evidenciar que la aceleración no es muy progresiva y tiende a ser algo lenta, puesto que la transmisión trata de dejarnos en la marcha más alta y la sensibilidad del pedal del acelerador es un poco más larga. Sin embargo, gracias a este modo quien escribe estas palabras logro subir la autonomía de combustible unos 60km, lo que evidencia que si se ahorra combustible.

En confort ya encontramos un vehículo un poco más animado, puesto que no cuesta tanto acelerar en un semáforo y la respuesta del motor no es tan lenta como en Eco Pro. El siguiente modo es el que más se disfruta, el modo Sport, la dirección se vuelve un poco más dura, el motor se vuelve más agresivo, responde de una manera más rápida y basta con rozar el pedal del acelerador para dejar atrás los otros vehículos del camino.

Tras recorrer 300 km con 6 galones, el consumo que se logró obtener fue de 50 km por galón, de consumo mixto entre ciudad y carretera con tramos de montaña, sin embargo este consumo podría mejorar puesto que durante nuestra prueba nos sometimos a varios trancones largos.

Concluyendo

No llega a ser el vehículo más dinámico de la marca alemana, pero si el más dinámico de su categoría, un automóvil en el cual se encuentra una comodidad excelente para trayectos cortos y largos para toda la familia, donde sus mayores virtudes son el consumo, la calidad de los materiales interiores, el espacio, equipamiento y la sensación de manejo que a pesar de ser muy diferente a otros autos de la misma marca no deja de ser envolvente.

Nicolás Becerra
Redacción Revista Entre Líneas

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