Literatura infantil: un baile entre letras y dibujos

En el marco número 30 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, hay espacio para todo tipo de lectores, en este caso los niños. En la Feria, los autores Boris Pfeiffer y Celso Román dialogaron con los niños. ¿Pero cómo se mueve hoy eso llamado literatura infantil?

La literatura infantil es un género en auge hoy en día. Así lo demuestran las nuevas apuestas editoriales junto con los y las nuevas escritoras e ilustradoras; todos creadores de esta nueva cara de la literatura. Con el pasar de los años, las editoriales infantiles y juveniles van ganando relevancia en el mundo de los libros.

Entre Líneas habló con Boris Pfeiffer (Alemania), autor de literatura infantil con más de 20 años de experiencia escribiendo para los lectores más jóvenes. Además de esto, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, Boris habló sobre la literatura infantil e incluso dialogó con varios niños.

El autor alemán nos cuenta que “escribir para niños es una experiencia fascinante”. Lo primero que el reconocido cuentista hace, después de terminar de escribirlo, es disfrutarlo a fondo. Pero lo que Boris encuentra más fascinante es leer el cuento a los niños en voz alta. Pfeiffer dice también que en Alemania los niños leen al año un promedio de 100 cuentos infantiles. “Cuando llego al salón de clases, los niños están esperándome en la puerta para que les lea un cuento”, puntualiza.

El autor de La pandilla salvaje dice que “la literatura infantil es ante todo literatura.” Añade que “eres mucho más libre a la hora de redactar las historias, porque al fin y al cabo puedes escribir de lo que quieras, pero siempre “inculcando amor a la gente.” Boris Pfeiffer también dijo que el gran reto de escribir para niños es la simplicidad del lenguaje, pues, contar historias de una manera tan simple, es muy complicado. Finalmente, sobre el tema de inculcar la lectura en los niños, el autor expresó que “ese es un trabajo de los adultos. Los padres del niño deben guiarlo por el camino de los libros, leer juntos, y ante todo, que el niño vea leyendo a sus padres.”

Entre Líneas, tras tratar la parte de la escritura en la literatura infantil, tuvo la oportunidad de hablar con la artista visual e ilustradora Natalie Gómez, con el fin de ver cómo la ilustración acompaña al texto. Natalie dice que para crear se pone en el lugar de cómo los niños y niñas ven el mundo: lleno de colores, divertido y entretenido. Añade que los niños “son capaces de mirar las cosas con unos ojos que los adultos no tienen”.

Natalie también comentó que los niños y niñas pueden entender mucho mejor el mensaje que se les quiere transmitir por medio de las imágenes que por medio del texto y que por ello “un niño no leería un libro lleno de texto.” Además nos habla de que no por ser niños hay que dejar temas importantes como la sexualidad o la muerte de lado sino que el lenguaje, tanto visual como escrito, se adapta a los jóvenes lectores. Natalie añade que ilustrando una misma cosa los niños y niñas de diferentes partes de Colombia pueden interpretarlo de maneras diferentes y eso se le hace muy entretenido.

Ya teniendo la visión del escritor y de la ilustradora de literatura infantil, Entre Líneas habló con Ana María Mosquera, literata e integrante de Babel Libros (galardonada como mejor editorial infantil de América Latina, en la Feria del libro de Bolonia), referente editorial en literatura infantil. Ana María habló sobre cómo se mueve la literatura infantil y juvenil, ya no desde la pluma, sino desde las impresoras y los estantes.

¿Por qué crees que es importante la literatura infantil y juvenil?

Porque se preocupa por pensar en los niños y en los jóvenes desde formas de lectura que sean coherentes con las miradas que este tipo de lectores tienen sobre el mundo. Por eso mismo utilizan diferentes voces narrativas, como recursos visuales y textuales. En esa medida lo que hacen este tipo de literaturas es reconocer en el niño y en el joven un tipo de lector importante social y culturalmente.

¿Por qué Babel se interesa por llegarles a los lectores más jóvenes?

Surge de la falta de atención que había en el momento en que surgió Babel, sobre este público en específico. Las editoriales colombianas son muy jóvenes, no hay una sola que tenga más de 20 años, y asimismo no había una que se concentrara únicamente en los niños y en los jóvenes como público en particular.

¿Este tipo de literatura sí se vende en las librerías?

Yo me atrevería a decir que es uno de los nichos comerciales más grandes actualmente. Porque la gente, puesto que ahora hay una edición mucho más cuidadosa en literatura infantil y juvenil, específicamente en los formatos visuales, se preocupa por buscar libros para niños y jóvenes de buena calidad, y que de alguna manera respondan a un gusto muy específico.

¿Los niños sí leen este tipo de libros infantiles en el mundo? Es decir, ¿la lectura infantil crece en esta década de digitalidad?

Por un lado tengo la certeza de que sí hay compradores, de alguna manera eso asegura que debe haber lectores. Si lo midiéramos con la cantidad de libros comprados podríamos decir que los niños todavía leen, todavía se interesan. Pero al mismo tiempo, no puedo negar que sí es un poco preocupante para el estado del libro o de la lectura en general, el hecho de que los niños se sientan tan atraídos exclusivamente por cosas digitales. Probablemente si hay adultos lectores, va a haber niños lectores que seguirán siendo lectores cuando crezcan.

Mateo Quintero
mquintero@entrelineas.co
Redacción Cultura

 

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