Historia vs. realidad: El día que Sudáfrica eliminó el racismo por el deporte



 

Tomada de: www.rugbyworldcup.com

Sudáfrica, una nación que mediante una lucha social llevada a cabo por más de 50 años, logró su objetivo de emancipación y victoria, liderada por Nelson Mandela, que mediante un deporte de fuerza mental y psicológica, logró transmitir un mensaje de paz y esperanza al mundo.

El partido de la semifinal entre Sudáfrica y Nueva Zelanda en el marco del mundial de rugby de Inglaterra, hace memoria sobre esa final que le ganaron los Springbocks a los All Blacks en 1995 y que representó un paso gigante en la lucha por la igualdad de derechos civiles en Sudáfrica.

El rugby es un deporte de contacto en equipo que, por ironías de la vida, surgió en Inglaterra y que tiene bases importantes de su primo mayor: el fútbol. El juego se compone de dos equipos, cada uno con 15 integrantes, dentro de un campo parecido al del fútbol. El objetivo es llevar el balón a zonas de anotación (o de ensayo) llamadas in-goal que se encuentran al otro extremo del campo. No se permite el pase hacia adelante con las manos.

Pero más que un juego con ciertas reglas estipuladas y jugadas estratégicas, hay que tener en cuenta la forma como solo una persona —Nelson Mandela— logró hacer de este no solo un deporte más, sino que lo usó como parte de un proceso simbólico para ponerle fin a una problemática social que tanto ha afectado a la humanidad a lo largo de toda su historia.

Político y filántropo, pasó parte de su vida en una cárcel condenado por rebelión. Luego de salir de prisión, gracias —entre otras cosas— a un apoyo popular y mediático internacional, Mandela logró llegar a la presidencia de Sudáfica.

Para el mundial de Rugby de 1995, Mandela construyó todo un discurso alrededor de este evento, y en medio de críticas y presiones por intentar unificar a su nación a partir de equipos cuyos jugadores eran casi todos blancos —solo había un jugador negro— logró alzarse con el campeonato con un marcador de 15 -12 de los Springboks sobre los All Blacks, para por fin darle a Sudáfrica un motivo para celebrar juntos, sin distinción de piel.

Si bien el problema racial generado por el sistema de organización social conocido como apartheid, que promovía la segregación racial, no fue solucionado del todo, se consiguió una victoria simbólica en la lucha para erradicar el racismo.

 

Carlos Pulido

Redacción Deportes – Revista Entre Líneas

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