El peligro de ser niño en América Latina

Fuente: emaze

Hoy, por hoy,  América Latina y el Caribe figura como la región del mundo con mayor índice de homicidios infantiles. Por cada 100.000 niños, 12,6 son víctimas de homicidio, así lo revela el informe de la organización no gubernamental Save the Children.

El informe de Save the Children, presentado el 1 de junio en Panamá, indica que la región ha ido aumentando sus niveles de violencia. Las estadísticas hablan por sí solas, revelando que en esta área geográfica un niño o niña tiene una probabilidad de morir 2,5 veces mayor que en cualquier otro lugar. Los países que lideran el índice con mayor tasa de infanticidios son Honduras, Venezuela, El Salvador y Colombia. Por su parte, quienes obtuvieron los mejores puestos por los índices bajos de violencia fueron Chile, Costa Rica, Argentina y Cuba; sobresale incluso la isla de Las Antillas, que cuenta con una de las más bajas tasas de mortalidad de niños menores de cinco años en todo el mundo.

Sin embargo, no se trata de una temática aislada y más bien depende de otros factores, como lo señaló Marita Perceval, Directora Regional de UNICEF, quien manifiesta que “América Latina y el Caribe no sólo es la región donde existe la mayor desigualdad social, sino también una región atravesada de distintas formas de violencias. Tenemos la mayor tasa de homicidios de niñas, niños y adolescentes del mundo, 25.000 muertes por año. Dos de cada tres niñas y niños menores de 15 años sufren violencia física o psicológica en el hogar”. A esto, además se le suma los índices de abuso sexual. Un estimado de 1,1 millones de mujeres entre los 15 y 19 años de edad son víctimas de este tipo de violencia.

Se estima que en América Latina  y el Caribe hay 195 millones de niños y niñas —lo que equivale al 31% de la población—. De esta cifra, 4 de cada 10 son pobres y 1 de cada 6 es extremadamente pobre. Razones sobran para dar cuenta de la violación a los derechos fundamentales de los niños, lo cual ya es un preocupación, como lo expresa Victoria Ward, Directora Regional de Save the Children, diciendo que “es inaceptable que en 2017 millones de niños y niñas en nuestra región aún no puedan ejercer el derecho a estar protegidos, a aprender, a crecer y a jugar. Debemos y podemos hacer más”, expresó la activista.

Como se vio, Colombia está dentro de los primeros cuatros lugares entre los países que presentan las mayores tasas de infanticidios. De por sí, ser niño en Colombia constituye también un riesgo. Según los informes mensuales del Instituto de Medicina Legal, para enero y febrero de 2016, había un total de 358 muertos entre niños y niñas. Dentro de las causas más destacadas está el homicidio, que representa un total de 142 casos, seguido de 76 accidentes de tránsito, 32 casos de suicidio y, por último, 55 infantes fallecidos por desnutrición.

Sin embargo, el drama va más allá de la muerte y también los niños lo sufren en vida, padeciendo problemas para ingresar a la educación superior, embarazos prematuros e indeseados y la explotación infantil a través del trabajo.  El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo reporta que de cada 100 niños que entran a primero de primaria, solo 40 llegan a la Universidad y en el camino desertan 20. Asimismo, el PNUD revela que tan solo el 30% de los estudiantes de noveno pasan a grado décimo, mientras que muchos lo abandonan por dificultades económicas.

De acuerdo al informe de Save the Children, la tasa de natalidad en las adolescentes de América Latina y el Caribe es la segunda más alta luego de África. Se reporta que 1 de cada 13 niñas está dando a luz anualmente; los países con mayor índice son República Dominicana, Nicaragua, Guyana y Guatemala. Sin embargo, en Colombia, según el foro "Mujeres moviendo al mundo", 1 de cada 5 mujeres en Colombia entre los 15 y 19 años es madre o está embarazada. Incluso, este fenómeno se asocia a la deserción escolar, pues entre el 20% y el 45% de los casos de abandono escolar se deben a embarazos precoces.

Son muchos los factores que representan una degradación en la calidad de vida o en la vida misma de los menores en la región de América Latina y el Caribe. Problemas como la explotación laboral, abuso sexual, homicidios y embarazos precoces son producto de condiciones sociales desiguales. Según el Banco Mundial, 8 de los 10 países más desiguales del mundo se ubican dentro de la región de América Latina y el Caribe. Las cifras son alarmantes y se hacen cada vez más necesarias labores como las de Unicef. No obstante, el cambio debe empezar por cada uno de los ciudadanos que hacen parte de estas naciones altamente afectadas.

Germán González
germangonzalez@entrelineas.co
Redacción Política

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