Cartier Bresson: el ojo del siglo XX



La obra de uno de los fotógrafos más relevantes del siglo XX, padre del fotoreportaje, eterno conocedor y viajero del mundo, es presentada ahora en el Museo del Banco de la República de Bogotá.

En un pueblo de la campiña francesa cercano a París, Chanteloup, nacería el 22 de agosto de 1908 Henri Cartier Bresson uno de los fotógrafos más influyentes de todo el siglo XX, el cual reformuló esa área artística aún en vías de desarrollo: la fotografía. Muchos años después, su biógrafo, Pierre Assouline denominaría a Bresson como “el ojo del siglo XX”.

Un joven Cartier Bresson decidió inscribirse en el curso de pintura dictado bajo el cuidado de André Lhote en el barrio Montparnsse, París. La vida artística de Bresson comenzó en este momento al frecuentar, con cada vez más frecuencia, los círculos surrealistas y vanguardistas. Corazón y pulmón de la París de finales de los años 20. La fotografía fue tomando una parte cada vez más relevante en su vida. Así lo ratificó Julien Petit, historiador de arte y coordinador curatorial de la muestra de la obra de Cartier Bresson: “él empieza a emerger en un contexto artístico en el sentido en que descubre la fotografía en los años del surrealismo a finales de los años 20 y principios de los años 30, en una época en que el movimiento surrealista estaba particularmente interesado por la imagen fotográfica.”

Petit también comentó que Cartier Bresson afiló su mirada con las primeras vanguardias artísticas de la primera mitad del siglo XX y en particular con el surrealismo, a partir de su estética poética. A sus 23 años, después de dedicarse en serio a la fotografía, Cartier Bresson viajó a Costa de Marfil, donde recogió las fotografías que darían vida a su primer reportaje en 1931. Después de su publicación regresó a Marsella, Francia, donde adquiriría a su fiel compañera, la cual quedaría asociada a su nombre para siempre: la cámara Leica,

Tras dedicar varios años a la fotografía meramente artística y, de vez en cuando, periodística Cartier Bresson, ya entrado en la plena adultez, funda, junto a su amigo Robert Capa y varios fotógrafos más, la Agencia Magnum en 1947. El propósito de la agencia fue dar a conocer el trabajo, tanto nacional como internacional, que se realizaba desde la fotografía en periodismo, con el género llamado fotoreportaje. Es así como Cartier Bresson parte en dos su carrera fotográfica, a partir de ese momento se dedicaría plenamente al trabajo documental y periodístico. En esta etapa de su carrera,  Bresson presencia la mayoría de acontecimientos históricos más importantes del siglo XX, por ejemplo: fue el primer periodista occidental en ingresar a la Unión Soviética, presenció la guerra civil española y la segunda guerra mundial y la toma de poder de Mao Tse Tung.

Petit cree que la importancia de Cartier Bresson reside en que su práctica artística recoge un aspecto documental y en su práctica de reportero de fotografía documental, recoge un aspecto artístico. Para él, la importancia de Bresson es la omnipresencia de lo poético y lo político. Por ello, aunque la fotografía artística y documental-periodística suponen una ruptura, dentro del ojo de Cartier Bresson suponen una continuidad bien ensamblada. Aunque también podemos encontrar dentro de su trabajo los retratos de algunas de las personalidades más representativas del siglo XX, los cuales son recogidos por el Museo del Banco de la República. Como: Truman Capote, Ezra Pound, Samuel Becket, Jean Paul Sartre y Alberto Giacometti.

Después de más de 40 años de carrera fotográfica Cartier Bresson, en el año de 1970, decide abandonar la fotografía para dedicarse plenamente al dibujo. Sus reportajes y diferentes técnicas fotográficas siguen formando hoy por hoy a reporteros y periodistas de todo el mundo. Además, la Agencia Magnum sigue propugnando la excelencia en la labor fotográfica y  periodística. De tal manera, la decisión de ese joven de 19 años, influenciado por los surrealistas, por dedicarse a la fotografía, no fue en vano.

Museo Banco de la República (Cl. 11 #4-93, Bogotá)

Mateo Quintero
mquintero@entrelineas.co
Redacción Cultura

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